De la anatomía a la eficiencia productiva…

M.V. PhD Valeria Artuso

Head Investigación y Desarrollo, Nutrifarms

 

Prólogo:

En los sistemas de producción porcina modernos, la eficiencia productiva y la longevidad de las cerdas reproductoras constituyen pilares fundamentales para la sostenibilidad económica. Sin embargo, existen factores que, a pesar de su impacto significativo, suelen ser subestimados hasta que generan consecuencias visibles. Entre ellos, la salud podal se destaca como uno de los principales determinantes del bienestar animal y del rendimiento productivo (Anil et al., 2009; Pluym et al., 2011).

 

Las lesiones podales y las cojeras representan una de las causas más frecuentes de descarte prematuro en cerdas, afectando directamente parámetros reproductivos, consumo de alimento y productividad global del sistema (Kirk et al., 2005; Heinonen et al., 2006). A su vez, el dolor asociado a estas afecciones compromete el comportamiento normal del animal, generando implicancias tanto productivas como éticas en términos de bienestar (Dewey et al., 1993).

 

En un contexto de intensificación productiva, caracterizado por animales de alta prolificidad, sistemas de alojamiento confinados y mayores exigencias fisiológicas, el equilibrio entre la integridad estructural del casco y las condiciones del entorno se vuelve cada vez más crítico (KilBride et al., 2010). En este escenario, comprender las bases anatómicas, fisiológicas y biomecánicas del sistema podal resulta esencial para interpretar el origen de las lesiones y diseñar estrategias de prevención efectivas.

 

La presente serie de artículos aborda la salud podal en cerdos desde un enfoque integral, vinculando los fundamentos biológicos con su impacto en la producción. En este primer artículo se desarrollan los aspectos estructurales y funcionales del sistema podal, que constituyen la base para comprender los factores de riesgo y las herramientas de manejo que serán abordados en las siguientes entregas.

 

El objetivo es proporcionar un marco técnico que permita no solo describir las afecciones podales, sino también anticiparlas y gestionarlas, contribuyendo a sistemas productivos más eficientes, sostenibles y alineados con estándares crecientes de bienestar animal.

 

Bases anatómicas, fisiológicas y funcionales del sistema podal en cerdos

Introducción

En los sistemas porcinos actuales, el aumento en la prolificidad, la intensificación de la producción y las condiciones de alojamiento han incrementado la incidencia de problemas locomotores. Dentro de estos, las lesiones podales ocupan un lugar central.

Las afecciones del casco no solo comprometen el bienestar animal, sino que tienen un impacto directo sobre:

  • Consumo de alimento
  • Comportamiento reproductivo
  • Longevidad de la cerda
  • Costos productivos

 

Comprender la estructura y funcionamiento del sistema podal es el primer paso para abordar su manejo y prevención.

 

Anatomía del sistema podal en cerdos:

El cerdo es un animal ungulado artiodáctilo, lo que implica que el peso corporal se distribuye principalmente sobre dos dedos funcionales.

Cada extremidad presenta dos dedos principales (III y IV) que soportan principalmente el peso y dos dedos accesorios (II y V) que tienen menor contacto con el suelo.

Cada dedo funcional está compuesto por:

  • Falange distal (hueso del tejuelo)
  • Tejido conectivo
  • Estructuras vasculares y nerviosas
  • Cápsula córnea (casco): formado por
    • Pared
    • Suela
    • Talón
    • Línea blanca

Estas estructuras están compuestas principalmente por queratina, lo que les otorga resistencia mecánica.

 

 

Fisiología del casco:

 

El casco es una estructura altamente dinámica, cuyo crecimiento continuo permite compensar el desgaste mecánico asociado a la locomoción y al contacto con el suelo. Este crecimiento se origina en el corion coronario, tejido germinativo responsable de la producción de queratina.

 

La tasa de crecimiento del casco en cerdas adultas se estima entre 5 y 7 mm por mes, aunque puede variar significativamente según condiciones individuales y ambientales. En condiciones normales, el crecimiento del casco debería compensar el desgaste generado por la locomoción. Sin embargo, en sistemas intensivos, especialmente sobre pisos de hormigón o slat, el desgaste puede superar el crecimiento, generando adelgazamiento de la suela y mayor predisposición a lesiones.

El crecimiento del casco está determinado por la interacción de múltiples factores:

  1. Genética: existen diferencias entre líneas genéticas en relación con la tasa de crecimiento, la calidad del tejido córneo, la conformación del pie, entre otros.
  2. Nutrición: la nutrición es uno de los factores más determinantes en la calidad del casco.
    1. Minerales clave:
      1. Zinc (Zn): fundamental en la síntesis de queratina.
      2. Cobre (Cu): participa en la formación de enlaces de colágeno y elastina.
  • Manganeso (Mn): importante en la formación de cartílago y matriz ósea.
  1. Selenio (Se): función antioxidante, protege tejidos frente a estrés oxidativo.
  2. Calcio (Ca) y Fósforo (P): indirectamente relevantes por su rol en estructura ósea y soporte.

 

  1. Vitaminas relevantes:
    1. Biotina (Vitamina B7): clave en la queratinización, mejora la integridad del casco.
    2. Vitamina A: participa en la diferenciación celular.
  • Vitamina E: protección antioxidante.

 

  1. Estado fisiológico: el estado productivo de la cerda afecta directamente la calidad del casco:
    1. Gestación: alta demanda de nutrientes
    2. Lactancia: movilización de reservas corporales
    3. Número de parto: las cerdas multíparas tienen mayor predisposición a alteraciones en el crecimiento y/o desgaste del casco

 

Biomecánica y distribución del peso:

La correcta distribución del peso es clave para la integridad podal. Normalmente, los dedos principales son los que soportan la mayor carga y existe un equilibrio entre las extremidades anteriores y posteriores. En condiciones normales, los dedos III y IV soportan más del 80% del peso corporal. Alteraciones en esta distribución generan sobrecargas localizadas que predisponen al desarrollo de lesiones en uno de los dedos, fenómeno frecuentemente observado en cerdas adultas.

Factores que alteran la biomecánica:

  1. Tipo de piso: uno de los factores más críticos en sistemas intensivos. Los pisos de hormigón son de alta abrasividad y generan un desgaste excesivo. Las superficies rugosas causan microtraumas que pueden progresar a lesiones mas graves. Asimismo, los pisos enrejillados no permiten que el peso corporal se distribuya regularmente, lo cual genera mayor presión en puntos específicos. Además, pueden predisponer al atrapamiento parcial del casco. Los pisos húmedos pueden reblandecer el casco aumentando la predisposición a lesiones.
  2. Conformación y estructura corporal: los animales con mala conformación presentan desbalance en el apoyo y sobrecarga en un solo dedo. Además, los animales con exceso de peso presentan mayor presión sobre las estructuras podales, generando mayor estrés mecánico.
  3. Manejo y comportamiento: la permanencia prolongada en estaciones, como jaulas de gestación y los movimientos limitados promueven un desgaste irregular. Asimismo, los movimientos bruscos durante peleas en los corrales.
  4. Estado fisiológico: la gestación avanzada y el consecuente aumento de peso, genera mayor carga mecánica. Durante la lactancia se producen cambios de postura y comportamiento que pueden alterar la biomecánica y causar lesiones (decúbito prolongado o movimientos forzados).
  5. Factores ambientales como la humedad o la falta de higiene que pueden reblandecer el casco y permitir la multiplicación de bacterias patógenas, aumentando el riesgo de infecciones secundarias.

 

Bases fisiopatológicas de las lesiones podales:

Las lesiones podales no son eventos aislados, sino el resultado de desequilibrios entre crecimiento vs desgaste, resistencia del casco vs carga mecánica, integridad estructural vs condiciones ambientales.

Los mecanismos principales de las lesiones incluyen:

  • Estrés mecánico crónico
  • Microtraumas repetitivos
  • Debilitamiento del tejido córneo
  • Alteraciones en irrigación

Muchas lesiones se inician como microfisuras, las cuales evolucionan a grietas o úlceras que pueden terminar en infecciones secundarias.

 

Relevancia productiva de las lesiones podales:

Se ha reportado que entre el 80 y el 90% de las cerdas presentan algún grado de lesión podal a lo largo de su vida productiva, muchas de ellas de carácter subclínico. Los problemas podales tienen un impacto económico directo y significativo en la producción porcina debido a:

  • Descarte prematuro: las cojeras son una de las principales causas de descarte en cerdas reproductoras. Consecuentemente, habrá una reducción de la vida útil, un menor número de partos por cerda y un incremento en los costos de reposición. Las cojeras y lesiones podales pueden representar entre el 10 y el 20% de las causas de descarte en cerdas reproductoras, dependiendo del sistema productivo.
  • Impacto reproductivo: las cerdas con dolor podal presentan menor expresión de celo, dificultades para la monta, reducción en la tasa de concepción.
  • Consumo de alimento: el dolor reduce la ingesta voluntaria, el acceso al comedero, consecuentemente promoviendo la pérdida de la condición corporal y una menor producción de leche. Esto impacta negativamente sobre el crecimiento de la camada.
  • Bienestar animal: las lesiones podales generan dolor crónico, alteran el comportamiento y por ello, son indicadores clave del bienestar
  • Costos ocultos: tratamientos, mano de obra adicional y pérdidas productivas no visibles.

Conclusión:

La integridad del casco no depende de un único factor, sino del equilibrio entre crecimiento, calidad estructural y carga mecánica. La interacción entre nutrición, genética, estado fisiológico y ambiente define la resistencia del sistema podal frente a las exigencias productivas modernas.

 

Referencias:

Anil, S. S., Anil, L., & Deen, J. (2009). Challenges of sow lameness. Journal of Swine Health and Production.

Dewey, C. E., Friendship, R. M., & Wilson, M. R. (1993). Clinical and postmortem examination of sows culled for lameness. Canadian Veterinary Journal.

Heinonen, M., Oravainen, J., Orro, T., Seppä-Lassila, L., Ala-Kurikka, E., Virolainen, J., Tast, A., & Peltoniemi, O. A. T. (2006). Lameness and fertility of sows and gilts in randomly selected loose-housed herds in Finland. Veterinary Record.

KilBride, A. L., Gillman, C. E., & Green, L. E. (2010). A cross-sectional study of prevalence, risk factors, and outcome of foot lesions and lameness in sows. Journal of Swine Health and Production.

Kirk, R. K., Svensmark, B., Ellegaard, L. P., & Jensen, H. E. (2005). Locomotive disorders associated with sow mortality in Danish pig herds. Journal of Veterinary Medicine.

Pluym, L., Van Nuffel, A., Dewulf, J., Cools, A., Vangroenweghe, F., Van Hoorebeke, S., & Maes, D. (2011). Prevalence and risk factors of claw lesions and lameness in pregnant sows. Preventive Veterinary Medicine.