Calostro y supervivencia neonatal – (Parte I)

Zoot. Danrlei Nogueira – Analista de Datos

 

PRÓLOGO:

En la maternidad de casi todas las granjas se repite la misma escena: camadas numerosas, lechones desiguales en peso y una cerda que no llega para amamantarlos a todos por igual. Lo que ocurre en esas primeras horas termina explicando buena parte de lo que veremos semanas después en la recría: lechones que despegan y lechones que se quedan atrás.

Este artículo técnico reúne evidencia científica sobre un tema que sigue siendo subestimado en el día a día de las granjas: el consumo de calostro. No se trata de una recomendación más entre tantas, sino del factor individual que mejor predice la supervivencia, la uniformidad de la camada, el peso al destete y el desempeño zootécnico subsecuente.

Nuestro objetivo al compartir este material es acercar técnicos y productores a la información necesaria para tomar decisiones concretas durante el parto y las horas siguientes. Pequeños ajustes en el manejo tienen un retorno que pocas otras prácticas en maternidad pueden igualar.

Le invitamos a mirar la sala de maternidad con una pregunta en mente: ¿está mamando cada lechón lo antes posible?

 

Introducción:

Las primeras horas de vida son decisivas para el futuro de un lechón. Durante ese breve período recibe el calostro, un alimento único que aporta energía, anticuerpos y compuestos bioactivos imposibles de reemplazar posteriormente. Diversos trabajos científicos coinciden en que una adecuada ingestión de calostro reduce la mortalidad, mejora la inmunidad, favorece el desarrollo intestinal y permite alcanzar mejores pesos al destete. En otras palabras, el éxito de la lactancia comienza mucho antes de que la cerda produzca leche: comienza con el calostro.

Debido a que la placenta de la cerda no transfiere inmunoglobulinas maternas a los fetos durante la gestación, el lechón nace prácticamente sin defensas y depende completamente del calostro para su supervivencia, termorregulación, maduración intestinal, resistencia a enfermedades y desempeño zootécnico. Un lechón que consume suficiente calostro tiene más probabilidades de sobrevivir, enfermar menos y expresar mejor su potencial de crecimiento durante toda la recría.

 

“Por cada minuto adicional de duración del parto, la producción total de calostro disminuye 2,2 g.” – Hasan et al., 2019

 

La producción de calostro es limitada y se concentra en las primeras horas posteriores al parto. Cuando las camadas son numerosas, cada lechón dispone de una menor cantidad. Sin embargo, la disponibilidad no es el único factor. El consumo también depende del peso al nacimiento, el orden de nacimiento, la vitalidad del lechón, la duración del parto y la condición corporal de la cerda.

Los lechones más livianos, los nacidos al final del parto y aquellos con menor vitalidad son los que presentan mayor riesgo de consumir cantidades insuficientes. A esto se suma que la concentración de anticuerpos disminuye rápidamente con el paso de las horas, por lo que los nacidos tardíamente reciben un calostro de menor calidad.

“100 g de peso más al nacimiento significa 50 g más de calostro consumido” – Nuntapaitoon et al., 2019

 

El tiempo juega en contra:

La capacidad del intestino para absorber inmunoglobulinas disminuye rápidamente durante las primeras 24 horas de vida. Por ello, no solo importa cuánto calostro consume el lechón, sino también la rapidez con la que logra mamar. Cuanto antes ocurra la primera mamada, mayor será la transferencia de inmunidad y mejores serán sus posibilidades de supervivencia.

Consecuencias de una baja ingestión de calostro:

Cuando un lechón no consume suficiente calostro aumenta el riesgo de hipotermia, inanición, aplastamiento y muerte antes del destete. Los sobrevivientes suelen presentar menor peso al destete y un crecimiento posterior inferior. La evidencia científica demuestra una relación directa entre mayor consumo de calostro y mayor supervivencia, mejores pesos y mayor uniformidad de la camada.

El calostro es fundamental para la maduración estructural y funcional del tracto gastrointestinal. La alta digestibilidad de su grasa y lactosa aporta la energía y las proteínas, los aminoácidos necesarios para la síntesis y renovación de las células intestinales. Además, se ha demostrado que el desarrollo y maduración intestinal que ocurre en las primeras semanas de vida determina en gran medida el desempeño posterior de los animales. No debemos olvidar que el intestino no solo participa en la digestión y absorción de los alimentos, sino también es el órgano con mayor cantidad de células inmunitarias, por lo que de su integridad y funcionalidad depende la resistencia a enfermedades.

 

¿Qué podemos hacer en la granja?

Las acciones de manejo durante el parto son determinantes. Supervisar los nacimientos, asistir rápidamente a los lechones más pequeños, evitar partos excesivamente prolongados, mantener una adecuada condición corporal de las cerdas y asegurar que todos los lechones mamen durante las primeras horas son medidas simples con un enorme impacto productivo.

En camadas numerosas puede ser necesario implementar estrategias como el amamantamiento por turnos (split suckling), las adopciones tempranas o la suplementación proteico-energética en animales de muy bajo peso. Estas prácticas no reemplazan al calostro, pero ayudan a reducir pérdidas cuando la disponibilidad es limitada.

Cinco mensajes para recordar:

1. El calostro es el principal determinante de la supervivencia del lechón.

2. La primera mamada debe ocurrir lo antes posible.

3. Los lechones livianos y nacidos al final del parto requieren mayor atención.

4. La condición corporal de la cerda y la duración del parto influyen directamente sobre el consumo de calostro.

5. Garantizar una buena ingestión de calostro es una de las prácticas con mejor retorno económico en maternidad.

Conclusión:

El calostro representa mucho más que el primer alimento del lechón: constituye la base de su inmunidad, su desarrollo intestinal y su desempeño futuro. Cada intervención que permita mejorar el consumo de calostro durante las primeras horas de vida se traducirá en una menor mortalidad, camadas más uniformes y mejores resultados productivos. En un contexto donde cada lechón cuenta, asegurar un buen comienzo es una de las inversiones más rentables que puede realizar una granja porcina.

Bibliografía:

Declerck, I., Sarrazin, S., Dewulf, J., & Maes, D. (2017). Sow and piglet factors determining variation of colostrum intake between and within litters. Animal, 11(8), 1336–1343.

Devillers, N., Le Dividich, J., & Prunier, A. (2011). Influence of colostrum intake on piglet survival and immunity. Animal, 5(10), 1605–1612.

Ferrari, C. V., Sbardella, P. E., Bernardi, M. L., Coutinho, M. L., Vaz Jr., I. S., Wentz, I., & Bortolozzo, F. P. (2014). Effect of birth weight and colostrum intake on mortality and performance of piglets after cross-fostering in sows of different parities. Preventive Veterinary Medicine, 114, 259–266.

Hasan, S., Orro, T., Valros, A., Junnikkala, S., Peltoniemi, O., & Oliviero, C. (2019). Factors affecting sow colostrum yield and composition, and their impact on piglet growth and health. Livestock Science, 227, 60–67.

Moreira, L. P., Menegat, M. B., Barros, G. P., Bernardi, M. L., Wentz, I., & Bortolozzo, F. P. (2017). Effects of colostrum, and protein and energy supplementation on survival and performance of low-birth-weight piglets. Livestock Science, 202, 188–193.

Nuntapaitoon, M., Muns, R., Theil, P. K., & Tummaruk, P. (2019). Factors influencing colostrum consumption by piglets and their relationship with survival and growth in tropical climates. Livestock Science, 224, 31–39.

Vodolazska, D., Feyera, T., & Lauridsen, C. (2023). The impact of birth weight, birth order, birth asphyxia, and colostrum intake per se on growth and immunity of the suckling piglets. Scientific Reports, 13, 8057.